Aquí llega Blonde on Blonde, uno de los mejores álbumes de uno de los mejores músicos del siglo XX. Ya comentamos en warclimb el fabuloso Highway 61 Revisited, que fue, en mi opinión, el paso decisivo en la carrera musical de Dylan. Ahora escuchamos y comentamos Blonde on Blonde, una joya de la música moderna y que como bien dijo Jack Black en Alta Fidelidad (de John Cusack): ”no digas a nadie que no tienes este disco”, uno no puede omitir esta belleza musical, si es que de verdad os gusta la música. Y bueno, que os voy a contar del Sr. Zimmerman. Poco se puede ya decir, pero lo que si que podemos es oírlo, o mejor dicho, escucharlo. Y voy a proceder a comentaros este magnífico disco (mientras lo escucho), uno de los más decisivos en la historia.
Es indispensable este disco en la historia de la música. Uno de los mejores álbumes de rock y uno de los mejores de la banda Australiana. Highway to hell supuso una revolución en el mundo de la música siendo el disco que impulsó con más fuerza a ACDC. Reventaron el mercado musical con la canción Highway to hell, cuyos acordes se hacen necesarios para cualquier estudiante de guitarra que comienza a tocarla. Este trabajo sigue siendo un derroche de rock & roll en la línea que venía siendo AC/DC desde High Voltage, pasando por Let There Be Rock y llegando a este cuidado álbum producido por Mutt Lange. Contiene este disco una simbología especial por ser el último de la era Bon Scott (pérdida importantísima que no conseguiría parar a AC/DC).
Puede ser arriesgado criticar un disco como este. Es de finales de los 80, es Lenny Kravitz, no tuvo mucha trascendencia… En realidad no es fácil colocar en el equipo de música un disco de finales de los 80, los 90 y sobretodo de ahora y ponerse a escucharlo sin quitarlo antes de que acabe. Y también es cierto que comentar un disco entre comillas actual plantea muchas discrepancias. Es muy agradecido comentar un The Dark Side of the Moon o un Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band. En el caso de Lenny Kravitz, pienso que no se le trata con el respeto que se le debería de tratar. Mucha gente lo ve como un producto comercial y piensan que simplemente es un buen músico. Pero aquí estaré yo para defenderlo y comentar un disco que se le reconocerá más tarde. Porque Let Love Rule es un discazo que consigue recordarnos ya casi en los 90 las raíces del rock, el soul o el funk. No es un disco con una influencia tan exagerada como los que solemos comentar, por eso es un homenaje a la música soul y rock. Y con esto no quiero decir que sea una copia de canciones o estilos anteriores, tipo James Brown, Curtis Mayfield o Chuck Berry, aunque obviamente esta influenciado por ellos entre otros.
Supertramp es una de las mayores referencias del rock-progresivo y sinfónico. Y este disco, el tercero de su carrera, es el que mejor define su música. Even in the Quietest Moments es un disco decisivo en la historia de la música y como siempre decimos, todo un espejo en el que se mirarían grupos posteriores. Otros grupos han sido grandes en este estilo, como por ejemplo Yes o Camel. Pero esos grupos no tenían algo de lo que disponía Supertramp. Y este elemento no es otro que Roger Hodson, un todoterreno musical. Tocaba la guitarra, el bajo y el teclado, pero además, poseía una voz inigualable. De todas formas, R. Davies (vocalista y teclista), D. Thompson (bajo), Helliwell (saxofonista) y Benberg (batería) eran unos grandísimos músicos que eran capaces de realizar discos como el que os voy a comentar.
Even in the Quietest Moments es una obra de arte musical. Es un complejo trabajo de arreglos en busca de la perfección absoluta. Una tras otra, las canciones se sucederán de manera que se va esperando la explosión musical, que llega con Fools Overture, tema con el que se cierra de forma magistral este conglomerado de piezas musicales. Es música en estado puro; melódicamente perfecta, armoniosamente idónea y pretenciosamente individual. Give A Little Bit es la primera canción del álbum y la más conocida. Es una canción muy dulce que se mezcla con la instrumentación necesaria para hacer de ella una belleza única. Luego Lover Boy y Even In the Quietest Moments son igualmente destacables. Con Downstream llegamos a una de mis debilidades del disco. El piano y la voz componen esta excelente y hermosa canción. Posteriormente llegamos a Babaji, otra extraordinaria pieza, con contenido religioso en la que Roger Hodson nos regala su voz. La penúltima canción es From Now On, con la que vamos subiendo al cielo de la mano del piano y del ‘’saxo”. Estos dos últimos temas nos van acercando al momento álgido del disco. Fool’s Overture, que perfectamente podría incluirse en un grandes éxitos de la música junto a canciones de Beethoven, Bach, Mozart y Chopin. Soberbia y majestuosa pieza musical que sostiene de manera firme todas las demás canciones del disco y con la que podemos disfrutar durante unos 11 minutos. Esta obra de arte esta dividida en 4 partes perfectamente enlazadas en las que el piano, el ‘’saxo” y la inconmensurable voz de Hodson nos ayudan a entender todo el disco. Y es que la base de supertramp en mi opinión es el piano y el ‘’saxo” (amén de la voz de Roger Hodson y del teclado).
En realidad no sabría definir del todo bien lo que significa esta canción para la música. Pero de todos modos no hace falta definirla. Ella sola se define, y se define como ”música”. Nada más señoras y señores, damas y caballeros, ladies & gentleman; escuchen y disfruten una de las mejores obras de música que se pueden escuchar, Even in the Quietest Moments.
Nos encontramos ante uno de los mejores discos de The Beatles. Sería de los últimos trabajos de los Beatles siendo el último el Abbey Road (1969). Se grabó el mismo año que el Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, disco que considero entre los tres mejores de la historia de la música. De Magical Mystery Tour se hizo una película que resultó ser un fiasco aunque admirada por Steven Spielberg.
¿Porque será que la mayoría de los discos que comento son de los 60?, y ¿porque será que un gran número de ellos son del 67? Igual es porque los 60 es la época musical más generosa que ha existido. Como todos sabréis, esta es la preciosa edad de la psicodelia en la que Beatles, Pink Floyd y compañía hacían las delicias de los más exigentes. Aquí estamos, esta vez con la maravillosa banda de Arthur Lee, que por cierto, es íntimo de Jimi Hendrix. Forever Changes es el tercer disco de la Banda californiana. Y es un disco perfecto, determinante para la historia del rock.
Los arreglos son magníficos y con canciones como: Alone again or, A House is not a Motel, Andmoreagain, The Red Telephone, Maybe The people would be the times or between clark and hilldale o You Set The Scene este disco se erige como una maravilla para la historia musical y para su propio estudio (el de la música). Las canciones que no he nombrado del disco (que son pocas) son igualmente geniales y el mejor complemento para las anteriores. El tema más popular del disco es Alone again or, pero personalmente me encanta A House is not a Motel, una canción con una fuerza desmesurada con fases frágiles en las que transmite más aún de lo que contiene debido a la presencia de Arthur Lee (vocalista, entre otras muchas cosas) y Bryan MacLean (vocalista y guitarrista). Y mención especial también a The Red Telephone, una creación del gran Arthur Lee que convirtió a esta canción en una de las imprescindibles en la historia de la música.
Por último, decir que Arthur Lee es uno de esos grandes genios como Syd Barrett, del que hablé en el anterior disco comentado. Son de esos que solo hay uno y que tienen otra forma de ver las cosas y de transmitirlas. Forever Changes es una obra maestra en la cual contempla a un brujo y ese brujo es Arthur Lee. Brujo porque nos hechiza, nos embruja, nos hipnotiza con su música que en este caso (Forever Changes) optó por el hechizo dulce, el acústico.
Empezamos con la nueva temporada de Discos en la Historia, y lo haremos con el primer disco de Pink Floyd, The Piper at the Gates of Dawn.
Pink Floyd – 1967
Este es el primer álbum de estudio de Pink Floyd, en el cual se encontraría el gran Syd Barrett (primer guitarrista de Pink Floyd). No dudaré en afirmar que el primer trabajo de los Londinenses es de los mejores de la historia y de que es PINK FLOYD en mayúsculas. Unos chicos que estudiaban arquitectura en Rojen Street decidieron juntarse con un tal Barrett, que concebía los sonidos de una manera muy especial mucho más allá de la música. Este primer álbum de Pink Floyd ha sido el punto de partida de la psicodelia y de los discos más influyentes junto al Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, que curiosamente salieron al mismo tiempo. Lo cierto es que en este disco tiene Syd Barrett un protagonismo
absoluto, al contrario que en los posteriores a causa de problemas mentales del guitarrista, que finalmente tuvo que abandonar el grupo. Inmediatamente después R.Waters se erigió como nuevo líder de la banda, también otro genial músico que crearía joyas históricas como The Wall. La influencia por tanto de Barrett en este álbum es decisiva para su propia solución y también decisiva para la posterior fama de Pink Floyd como banda pionera en la psicodelia. No existirá jamás un disco parecido a The piper at the Gates of Dawn, es improbable e imposible. Yo apuesto a que muchas canciones están en parte improvisadas en la grabación.
La primera canción, Astronomy Domine es una maravilla psicodélico-espacial en la que domina la guitarra endiablada e imprevisible de Barrett y el bajo imprescindible de Waters. Luego, Lucifer Sam, Matilda Mother, Flaming, Pow R. Toc H., Take Up Thy Stethoscope And Walk, todas ellas obras maestras de la psicodelia con efectos sónicos inalienables y que contienen toques de teclado que recuerdan por momentos a Ray Manzarek (teclado de The Doors) en sus momentos más psicodélicos. Pero después de estos temas llega uno que para mi gusto sobresale del resto, ese tema es Interstellar Overdrive, es apabullante, lo es todo y no es nada, por momentos desapareces y te desvaneces y derrepente vuelves sobresaltado. Al rato pierde la estructura pero es bellísima, llega a tocar el cielo esta canción que probablemente venga de una improvisación en directo, no sabría exactamente como describir los nueve minutos y cuarenta y un segundos que dura esta maravilla. Posteriormente vendrá The Gnome, Chapter 24, Scarecrow y por último Bike, un tema que recordará y mucho a algún tema como Being for the Benefit of Mr. Kite! del ya nombrado disco de The Beatles.
Bike cerrará un LP memorable que será considerado como de los más influyentes de la historia. Y además este disco tiene un añadido especial y es que es el único que Barrett hizo en plenas condiciones físicas y mentales y gracias a él Pink Floyd es Pink Floyd. Barrett fue el detonante que hizo que Pink Floyd creara discos decisivos en la historia de la música como Wish You Were Here, Dark Side Of The Moon, Animals o The Wall entre otros muchos. Y es que Syd Barrett era un verdadero genio como compositor, guitarrista y persona, con una capacidad creativa asombrosa, y aunque David Gilmour fue muy eficaz en su trabajo supliendo a Barrett y compuso solos de guitarra memorables como el de Comfortably Numb, Syd Barrett siempre será Syd Barrett, un auténtico DIOS del rock-psicodélico, todo una institución musical que sirvió de ejemplo a muchos otros grupos y músicos.
Esta es la joya que os tenía preparada. No podía despedirme de esta primera temporada de ”Discos en la historia” sin comentar algún disco cumbre en la carrera de Bob Dylan. Por algo lo llaman el ”padre de la música”, pero eso os lo comentaré otro día.
1965, en esta decada dorada de los sesenta en la que brillaron The Beatles o PinkFloyd (a propósito de muchos otros grupos) sacó el maestro Bob Dylan este fundamental Highway 61 Revisited, un disco que marcaría una época en la historia de la música. En este disco nos encontraremos con el genial potencial lírico de Dylan y con letras de un contenido celestial. La música de Dylan esta sostenida por el teclado de Al Kooper y Paul Griffin y en este trabajo serán fundamentales.
De Like a rolling stone no hace falta decir nada, es una de las mejores canciones de la historia. La voz frágil y gangosa de Bob Dylan nos hace sentir una nostalgia sentimental fuera de lo común y el acompañamiento de guitarra y órgano hacen de esta canción una canción única. Temas como Tombstone Blues dejan ver el origen Folk de Dylan con algún que otro toque de Blues. It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry sigue la estela Folk-Rock de Dylan con solos de armónica genuina donde nos podemos imaginar en un bar americano de Minnesota. El tema posterior es From a Buick, cercano al blues y con una letra romántica en la que una fémina salva de todos los males a un hombre. Ballad of a Thin Man es una canción que no solo hay que escucharla, sino que hay que sentirla. Maravillosa es esta balada con la que Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan demuestra porque es un compositor superdotado varias veces nominado al premio nobel de la literatura. En Queen Jane Approximately el teclado tiene mucha presencia, y después de este tema pasamos al que da nombre al disco, Highway 61 revisited. Este tema muestra la música de Bob Dylan como si estuviese delante de un espejo, un auténtico temazo en el que una serie de efectos y la guitarra de Michael Bloomfield da nuevos y fabulosos matices al estilo del maestro. Just Like Tom Thumb’s Blues es un grandioso tema y Desolation Row es la mejor forma de acabar este inmenso trabajo del músico y personaje más influyente del siglo XX. Desolation Row marca las líneas maestras del siguiente e inconmensurable álbum de Bob Dylan, Blonde on Blonde.
Si, son Bruce y Dylan
Uno puede sacar la conclusión al escuchar este disco de que es uno de los mejores de la historia. El disco más importante de la carrera de uno de los personajes más influyentes hace por si solo que este disco sea también de los más influyentes. Eso es todo, hasta la próxima temporada que comenzará en Agosto. Os deseo unas merecidas vacaciones a todos.
Quedan pocos discos para cumplir el primer ciclo de ”discos en la historia” y que tanto he disfrutado comentándolos. Así, en warclimb, hemos comentado una serie de discos imprescindibles sin repetir grupo de música. Después de este magnífico disco de Camel, indiscutiblemente de los mejores, quedará un episodio y de los más grandes para poner el broche de oro a esta primera temporada de ”discos en la historia”. En la segunda temporada ya se empezarán a ver más discos de grupos ya comentados en la temporada anterior.
Camel – 1974
Camel es una banda de música y de ”músicos” que se formó oficialmente en 1971. En este mismo año los componentes serían: Peter Bardens (teclados), Doug Ferguson (bajo), Andy Ward (percusionista) y Andy Latimer (guitarra y voz). Mirage es su segundo trabajo y el más influyente e impactante. El estilo inconfundible de Camel es el Rock-Progresivo. Y dejaría bien marcado este estilo en la década de los 70.
Sonidos medievalistas, riffs sobrecogedores de la mano de Latimer y una gran base de teclado define el sonido de Mirage. El disco consta tan solo de cinco canciones pero es una obra maestra de principio a fin. Freefall es muy buen tema para comenzar Mirage con un insuperable Andy Latimer (guitarra y voz) y un Doug Ferguson (bajo) muy destacable. Supertwister es una canción de corte popular y medieval mediante la cual podremos viajar por paisajes sónicos inenarrables. Una dulce melodía en tono de marcha es la que nos transporta junto al sonido de una flauta mágica. Nimrodel, pieza fundamental en el LP. Es un auténtico pasaje que inicia con una marcha ”in crescendo” y que sufre un delicado corte melódico delicioso en el que Latimer y todos los componentes muestran todo un abanico musical único en el que se vislumbra la escucha de unos grandísimos músicos. Posteriormente escuchamos Earthrise, riffs maravillosos y teclado de fondo llenan la longitud del tema. Acabamos con Lady Fantasy, un gran conglomerado musical para poner fin a este más que mencionable álbum. Empieza con un solo pegadizo de guitarra que avisará con insistencia a los demás instrumentos para hacer de esta canción la más adecuada para terminar un trabajo ejecutado con una maestría y soberbia casi infinita.
El poder sónico y espacial de este disco influiría decisivamente en el devenir del Rock-Progresivo dando un gran empujón a grupos como Alan Parsons Proyect, Supertramp, Rainbow y actualmente ha dejado huella en grupos como Gerard, un grupo Nipón de rock progresivo de mucha calidad.