Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band
-Autor: Patrick
The Beatles (1967)
Es el octavo disco de The Beatles y a mi juicio, el mejor sin lugar ha ninguna duda. Es una maravilla y si siempre estamos hablando de la influencia de los discos en la sociedad y en la música en general, este ”Sgt. Pepper’s” lo es mucho más de lo que pueden ser otros discos que tengamos en mente. Se podría comparar en influencia al primer disco de The Ramones o al Dark Side Of The Moon de Pink Floyd. Supuso un gran impacto y pertenece a ese selecto número de discos que se encuentran en la auténtica cúspide. En el Olimpo de los dioses. Toda la música en conjunto es perfecta, los efectos de los animales… Es un disco con claros retazos psicodélicos y cada canción tiene lazo con la siguiente, siendo de los primeros discos que se grabaron de esta forma, el primero que yo pueda recordar.
La manera de comenzar el álbum es arrolladora con la canción que da título al disco, o la séptima canción del álbum (mi favorita) Being for the Benefit of Mr. Kite!, con psicodelia pura estilo Syd Barrett y con melodías hipnotizantes propias de un circo. El disco en su totalidad es como si fuera una obra literaria pues me atrevería a describirlo como un álbum con ”introducción, nudo y desenlace”, todo perfectamente encajado. Los cambios de ritmo de esta obra están sumamente cuidados y si tuviera que destacaros alguna canción en concreto no podría hacerlo porque esta exquisitez hay que escucharla entera y conforme más la escuchéis, más estaréis acostumbrando a vuestros oídos y sensaciones el manjar más delicioso jamás probado. Es un disco que es capaz de drogar a más de uno. Creo que los Beatles siguieron una evolución que desembocó en este disco y que no es por mera casualidad. Y hay un dato bastante curioso y es que ”Sgt. Pepper’s” coincide en fecha con The Piper at the Gates of Dawn, primer disco de Pink Floyd. Y casualmente son dos discos que relaciono por considerarlos muy parecidos el uno del otro.
Se perfectamente que hay mucha gente que esto no lo comparte. Pero realmente imagino a Syd Barrett tocando cualquier canción del Sgt. Pepper’s, e incluso también vislumbro a los componentes de los Beatles y Pink Floyd totalmente mezclados interpretando los dos discos. Por último, decir que existe en este álbum una ejecución perfecta de las voces, y participan todos los componentes de los Beatles (Ringo, Harrison, Lennon y Mc Cartney) en esta faceta.




Este disco, el primero de The Doors y Jim Morrison como estrella es sin duda uno de los mejores y más influyentes de la historia de la música. Y no solo por la música sino también por la innovación que supuso este curioso estilo. La voz de Morrison marcó una tendencia que muchos grupos la tienen hoy de referencia. El sonido del órgano es fundamental para esta banda y sobretodo para este álbum. Es de mención el hecho de que algunas veces y sobretodo al principio, The Doors emulara el sonido del bajo con el órgano.

Esta vez tengo delante al álbum Tales of Mystery and Imagination de Alan Parsons Proyect. Este álbum es de los mejores en el campo musical y sin duda alguna, el mejor de Alan Parsons. Quizá no es el más famoso pero si el mejor a mi juicio. Casualidad o no, en los discos que estamos comentando últimamente, muchos han resultado ser el primer trabajo para los grupos pero es que muchas veces sucede. Quizás por que en el primer álbum no se dejan llevar por las ventas y el marketing, quizás porque las discográficas les exige cosas que no van con ellos o simplemente, pura casualidad. En realidad no sabría que decir porque el Born to Run de Bruce y el Dark side of the moon de Pink Floyd no son los primeros trabajos que grabaron. Unos llegan al climax en la madurez y otros llegan en plena adolescencia musical.
Estamos sin duda ante uno de los mejores discos de la historia. Además, personalmente creo que este disco de Bruce Springsteen y su banda, estaría muy cerca de permanecer en la cúspide más elevada. Es absolutamente indispensable escuchar este magnífico álbum para todo ser que le guste la música. Fue el trabajo de despegue de The Boss y un punto de referencia para su banda. El resultado es magistral y fue mucho lo que le costo al gran jefe elaborar este trabajo. Cuando se escucha las canciones se percibe lo trabajado que esta. Todas las canciones están elaboradas de un modo distinguido y se dice que tardaron 6 meses en grabar la canción que da nombre al título. Las canciones son sentimentales, son entrañables a la par que dramáticas…



