El impacto ecológico de los videojuegos
How dare we?

How dare we?

Toda causa tiene su consecuencia. Toda acción su reacción. No vivimos en un mundo aislado. Ni siquiera algo tan inocente como el entretenimiento virtual se libra de este axioma, y es que hoy os quiero hablar de algo de lo que no se suele hablar: el impacto ecológico de los juegos sobre el medio ambiente.

Lo primero, decir que, desde un enfoque holístico, la explotación laboral de trabajadores de la industria, la forma de distribución, de reparto de beneficios, las guerras en África por los materiales [1], etc. también entraría en la categoría de impacto sobre nuestro ecosistema, pero al ser aspectos relacionados estrechamente con la sociedad humana, vamos a dejarlo aparte. También porque hay más, y mejor, bibliografía sobre ello.

Pero centrémonos en lo que toca. El hacer un videojuego, como la mayoría de actividades industriales, deja una huella profunda en nuestro planeta. ¿En serio? Pensaréis alguno. Si solo es una caja con un DVD-Blu-ray dentro. Pues sí, y no solo eso.

La producción de videojuegos tiene una gran influencia negativa para nuestro planeta. Es cierto que no parece ser la industria más contaminante, por tamaño de su producción pero sí lo es por el gran éxito y la cantidad de usuarios finales.[2]

El coste más obvio es el del formato físico. Los videojuegos en su formato más habitual constan de una caja de policarbonato, una carátula de papel -generalmente con tinta no reciclable- un disco de policarbonato y una cubierta de propileno. Anteriormente también venía incluido en el pack un manual, pero desde la anterior generación ya no se incluyen en las cajas.[3]

Pese a que, en conjunto, el material físico con el que se fabrican los videojuegos y su soporte (caja) es reciclable, no lo es en su totalidad. Hay un 5% de material no reciclable que responde a la cubierta transparente de propileno que no se puede reutilizar de ninguna manera. Además el problema es que en realidad no todo el mundo recicla -se calcula que entre un 20 y un 40% de media en los países «occidentales» ni todo el mundo puede reciclar debido a la ausencia de plantas de reciclaje cercanas, problemas de movilidad, etc. Esto es un gran problema ya que, como es sabido, el plástico tarda siglos, e incluso milenios en degradarse [4]. A causa de ello, desde los años 80, los vertederos de todo el planeta se han llenado de cajas y DVDs de juegos que ya no queremos y de copias que nunca se han vendido (recordemos esos 700.000 cartuchos del E.T. de Atari enterrados en Alamogordo). Además, tampoco debemos olvidar que el proceso de producción, de extracción del material y de distribución tienen un coste elevadísimo en términos de emisión de CO2.

Si el formato físico es el problema, la solución parece obvia: el formato digital. Pero nada más lejos de la realidad. La distribución de juegos digitales puede significar, y de hecho lo hace, un coste mayor para nuestro planeta. El gasto energético en el proceso de descarga de un juego digital es muy elevado. Se calcula que para un juego de 4GB (p. ej. Firewatch) se emiten 12 kg de CO2; un juego de 26GB (p. ej. Resident Evil 2 Remake) unos 78 kg de CO2; y un juego de 150GB, 510 kg de CO2 (p. ej. Call Of Duty: Modern Warfare). Una cantidad enorme de emisiones. De hecho, según un estudio de Kieran Mayers The Carbon Footprint of games Distribution, un juego de más de 8,8GB tiene un mayor impacto medioambiental en formato digital que en físico: 27kg de CO2 de la versión digital frente a 20kg de CO2 de la versión física. En el ejemplo anterior de Call Of Duty Modern Warfare la comparativa sería de 27 vs. 510 kg de CO2 entre una y otra versión del mismo juego. Para comparar con otros sectores, cada media hora de visualización en Netflix supone una emisión de 1,6kg de CO2 y un trayecto en coche de un kilómetro una emisión de 1kg de CO2. La cantidad se calcula sumando el consumo de la descarga, del gasto del data center y del gasto al crear el archivo digital. A esto también deberíamos de contemplar el consumo de las plataformas de distribución (Steam, Gamepass, GoG) el hosting de los servidores para las partidas multijugador y los servicios en la nube (cloud save)

Y el problema no solo queda ahí. Se calcula que el streaming es ahora mismo entre un 50 y un 70% del tráfico de Internet y que el 20% del consumo de la energía mundial se utiliza en exclusiva para dar soporte a los data centers. Cada año el consumo de servicios de streaming y host en la nube es más habitual, incrementando el número de usuarios y de consumo energético. Más aún cuando el modelo de negocio de muchas compañías está pivotando hacia los games-as-services. Es precisamente el peor escenario posible ya que el acto de instalar-desinstalar-reinstalar triplica el consumo y la emisión de gases invernaderos, así como las actualizaciones constantes, los pases de temporada y packs cosméticos. Un escenario muy complicado que en el fondo tiene una salida ecológica simple, al menos en su planteamiento.

El cloud gaming reduce costes, evita intermediarios, ahorra en descargas y usa solo un data center, no varios host y distribuidores. Un buen ejemplo es Google Stadia que al utilizar para su servicio sus servidores en Portland se asegura que el gasto energético sea cubierto por energías renovables, ya que ésta es una de las urbes con mejor implementación de un modelo energético eco-sostenible. Sin embargo, es paradójico que al aumentar la accesibilidad, el número de consumidores se incrementa y con él el gasto energético. Por lo tanto, todo nos lleva al mismo punto: necesitamos que nuestra energía se base exclusivamente en energías renovables. La solución no es jugar menos, si no hacer que el sistema sea sostenible, y puede serlo. Solo debemos cambiar nuestros hábitos de consumo y presionar a quien tiene poder de decisión: empresas y organismos gubernamentales. Vamos a ver algunas sugerencias:

SOLUCIONES

  • Comprar artículos de segunda mano. Así evitamos la generación de nuevos artículos y preservamos el material ya producido. Y a poder ser abolición de los juegos en los que en la caja solo viene una cd key.
  • Formato digital + energía renovables. De esta manera evitamos la generación de materiales que en muchos casos van a la basura al mismo tiempo que podemos descargar tranquilamente ya que el consumo energético estará cubierto por energías renovables. Esto quiere decir que no contaminan y que son sostenibles.
  • Formatos físicos reciclables y sostenibles. La sostenibilidad del formato físico es real, como ejemplo tenemos el de Sports Interactive con su Football Manager; con una caja 100% reciclable. El formato físico puede distribuirse en cajas de cartón reciclable reutilizado con sobreimpresiones hechas con tinta vegetal y un DVD de policarbonato (reutilizable).
  • Correcto reciclaje como última opción. Si realmente queremos deshacernos de un juego o si está roto o dañado, debemos reciclarlo adecuadamente. El policarbonato reciclado de los discos es un material muy útil que se utiliza para invernaderos y marquesinas; y el de las cajas para crear tubos, material de laboratorio y juguetes. Así que no contaminemos nuestros suelos y no desperdiciemos material ya que estamos.
  • Aparatos más eficientes y reducción de la contaminación en el proceso de distribución. Debemos demandar consolas y ordenadores más eficientes, de esta manera evitamos el despilfarro de energía, cuestión importante con o sin energía de origen renovable. Al mismo tiempo las empresas tienen que invertir en procesos libres de contaminación aunque esto signifique un aumento del coste de distribución: cajas y material promocional con impresiones de tinta vegetal, merchandising de plástico reciclable u otros materiales, evitar el plástico en flejes y pallets… [5]

Al final todo se resume en aplicar algo de ética a la compra de videojuegos. Y que conste que el artículo no trata de culpar a nadie y mucho menos al consumidor, sino de ofrecer alternativas y poner los datos sobre la mesa. La realidad es que las comunidades de jugadores no conocen estos datos, y es un hecho que deberían ser conscientes. Muchos no lo saben o no se han parado a pensar en ello (nosotros mismos hasta hace unos meses) y seguramente la gran mayoría estaría a favor de medidas de sostenibilidad.

Debemos ser conscientes de la huella que dejamos en el planeta y presionar a los responsables a poner en la mesa soluciones. Otras alternativas son posibles.


Notas:

[1] Si queréis saber algo más sobre los problemas que la extracción de coltán para los productos electrónicos causó a principios de la década de 2000 tenéis esta reseña en forma de video en el canal de HeavyEyed:

[2] En todos los estudios consultados se reseña que los datos son difíciles de encontrar debido a la opacidad de la industria. Además es un sector muy cambiante en el que los parámetros y la tecnología evolucionan constantemente. Los cálculos de consumo seguramente hoy día sean algo menores debido a una mayor eficiencia tanto en el consumo de consolas y ordenadores como de los propios servidores, sin embargo la demanda es cada año mayor.

[3] En lo relativo a la ausencia de manuales. Acabó suponiendo un avance considerable. Sobre todo si contamos que por cada tonelada de papel se talan 13 árboles adultos, se emiten casi 3000 kg de CO2 y se contaminan 56 kilolitros de agua, amén de la reducción en el volumen de basura.

[4] El polipropileno (PP o plástico nº5) es uno de los derivados plásticos con mejor viabilidad en comparación con el resto. Dentro de los estándares de los materiales plásticos, es el mejor reciclable ya que puede ser quemado y reutilizado su material. Pero en contrapartida no es el más reciclado por el público. El proceso de reciclaje del material exige temperaturas muy altas para su fundición con el correspondiente gasto energético que eso conlleva. Eso sin contar otros problemas derivados de que las distintas densidades y colores de las cajetillas dificultan el proceso. Si fueran todas en un mismo formato transparente el proceso se simplificaría y con ello su gasto energético.

[5] Un buen ejemplo a falta de referentes podría ser el planteado por Space Ape Games enfocado a la neutralidad en las emisiones de huella de carbono que se plantea en este artículo en The Verge.

Miembros activos recientemente

Foto del perfil de Warclimb
Foto del perfil de Samsk
Foto del perfil de Iggykimi
Foto del perfil de Emirates73
Foto del perfil de Lainey
Foto del perfil de Seto
Foto del perfil de FancySilence
Foto del perfil de TedHot
Foto del perfil de fonte
Foto del perfil de SzaboESP

Quién está en línea

En este momento no hay usuarios online

Últimas actualizaciones

Hi, very nice website, cheers!
——————————————————

¿Como se hace un articulo en este foro?

ho,la

Estrenamos diseño! Por ahora todo va bien… excepto la sección de usuarios, voy a trabajar en ello para que se quede perfecto :D

Más artículos
Fall Guys – Hacer un Mufasa

¡Sorpresa! Esta web usa cookies. Puedes clickar en Aceptar o continuar navegando. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar